sábado, 30 de marzo de 2013

VJ Emergente [19]




Depeche Mode "Soothe My Soul" del disco Delta Machine del 2013




The Egg "Catch" del disco Something to Do del 2012




The Hood Internet "One for the Record Books" del disco FEAT del 2012




The Junipers "They Lived up in the Valley" del disco Paint the Ground del 2012




The Last Royals "Wake Up" del disco Twistification del 2013

jueves, 28 de marzo de 2013

En el momento preciso... accidentalmente




Todos fuimos testigos a través de los diversos videos que tomaron varias personas, principalmente con el teléfono celular, de un fenómeno natural como lo fue la caída de un meteorito en Rusia.


Gracias a estas evidencias visuales, pudimos observar cómo fue su trayectoria una vez que entró en la atmósfera terrestre hasta causar un estruendo que arrasó varios kilómetros a la redonda, dejando serios daños a la ciudad de Cheliábinsk. Hasta el momento, parece ser que hemos visto todo en lo que a material audiovisual se refiere, porque en lo que respecta a fotografías acaban de aparecer unas sorprendentes.



El fotógrafo Marat Akhmetaleyev se encontraba en su sesión rutinaria que lleva a cabo todos los viernes en uno de sus lugares favoritos. Al momento de poner su tripie, montar su cámara y observar por la lente, se dio cuenta que algo no estaba bien en la imagen, pero sobre todo, en el cielo.


Marat experimentó una sensación de angustia y por su mente corrieron muchas posibilidades de lo que sucedía. Comenta que lo primero que pensó fue “que no era un meteorito, sino una bomba nuclear… todo pasó muy rápido”. Su cerebro pronto entró en sintonía y recordó que cerca de la Tierra estaba orbitando un asteroide y que, quizás, el resplandor intolerable se debía a eso.


Pasaron dos minutos para que Akhmetaleyev tuviera el primer encuentro con el Meteorito de Cheliábinsk, gracias a eso tuvo la maravillosa oportunidad de capturar varias imágenes de la trayectoria del bólido surcando el cielo.


Las fotografías son tan impresionantes y de una calidad excelsa que le han valido una sala de exposición en el Museo de Cheliábinsk que llevará por nombre El Vagabundo del Espacio: Testimonio del Testigo Presencial.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Ilustraciones surrealistas


Acuarelas que relacionan lo natural y lo arquitectónico, la fantasía con la realidad, construcciones que se vislumbran imposibles por la inserción de elementos insospechados, que combinan detalles cotidianos como un sencillo edificio con grafitis o tags en los muros, o agregando algo de vegetación para representar paisajes fuera de lo común.




Tristram Lansdowne es un artista canadiense que extrae edificaciones de su contexto para cuestionar las ideas de permanencia y la función inherente a nuestros entornos. Fusiona elementos arquitectónicos con geológicos o botánicos,  que plasma en acuarelas meticulosamente trabajadas dando lugar a estructuras misteriosas.




Algunas de las pinturas de Lansdowne hacen recordar a la película de El Increíble Castillo Vagabundo [esa inquietante fortaleza ambulante], claro, estos inmuebles no se desplazan físicamente, pero el fondo blanco en el que están planteados da cabida a la imaginación para trasladarlos a diversos espacios.




A través de su obra, Tristram busca descubrir y revivir paisajes abandonados para explorar el potencial de un futuro desconocido. Plantea una visión pesimista del progreso humano en donde cada vez es más difícil imaginar un mejor porvenir.



Sus creaciones las saca de la realidad para lograr ilustraciones surrealistas que denuncian la decadencia arquitectónica.




Al igual que El Increíble Castillo Vagabundo, las acuarelas de este artista muestran mundos imaginarios cargados de fantasía, donde no todo es lo que parece. Una puerta podría no ser simplemente una puerta, ésta podría conducirnos al lugar más maravilloso, iluminado y pacífico o llevarnos hasta la oscuridad o a algo tenebroso. 


Si bien no son imágenes románticas o felices, sí denota la búsqueda de la belleza oculta en algo averiado.


Su arte emerge motivado por el deseo de relacionar la complejidad de nuestro entorno con las grandes ideas y narrativas que lo llevan a construir escenas quiméricas con la finalidad de explorar mundos ocultos.


martes, 26 de marzo de 2013

Grafiti virtual


Una de las expresiones artísticas consideradas dentro del movimiento urbano, es el grafiti. Este street art o arte callejero, tiene su origen, en la historia moderna, en los años 60 en Nueva York, siendo uno de los cuatro elementos que integran a la cultura del hip hop: MC (maestro de ceremonia), DJ, Writing [grafiti o el arte del aerosol] y el baile [breakdance, popping, locking y up-rocking].




Esta forma de comunicación ha sido estereotipada y asociada a comportamientos rebeldes o vandálicos, pero hay quienes la consideran un arte y una expresión revolucionaria.



El anonimato, la marginalidad, la espontaneidad, el que se realice en lugares públicos para que sea visto por un mayor número de personas, la velocidad, la precariedad, la fugacidad y el lenguaje son algunas de las características del grafiti. Aunque en nuestros días algunas de estas particularidades han cambiado o por lo menos para algunos artistas urbanos que han pasado de la ilegalidad a ser reconocidos grafiteros.



El grafiti ha dejado de ser un acto de censura, convirtiéndose en una manera de reivindicar la libertad de expresión, y cada día hay más representantes y exposiciones que se realizan alrededor de él.


La base para elaborar estas obras siempre ha sido la pintura en aerosol, pero hoy en día existen diferentes técnicas y materiales para elaborarlas. En Alemania, específicamente en Colonia, habita un colectivo llamado Lichtfaktor [Factor de Luz] que crea grafitis sin necesidad de pintura. Su trabajo sólo puede ser apreciado gracias a la fotografía y el video.



Lichtfaktor está integrado por $ehvermögen [Marcel Panne], fotógrafo y visual jockey; el programador, y también visual jockey, Visionlabz [Jens Heinen], y JIAR [David Lüpschen], diseñador gráfico y artista del grafiti. Ellos han sido pioneros en utilizar las técnicas de "Light writing", "light painting" y "light grafiti" -nombres dados al arte de pintar con la luz en videos y fotografías-.


Sus pinturas de luz las producen con todo tipo de objetos luminosos, un foco que permanece encendido, linternas, luces de bicicleta. Las fuentes de iluminación que más usan son: xenon [por su luz dorada hace que la imagen se vea más cálida], LED [produce un efecto más fino gracias a su capacidad para configurar líneas delgadas y precisas] y el cátodo frío [elemento que permite la concepción de formas gruesas]. También obtienen buenos resultados con fuegos artificiales y antorchas.


Para la creación de los grafitis virtuales tienen especial cuidado en la ubicación, otras fuentes de luz, las personas y la integración del paisaje local en la imagen final. Aunque este trabajo se puede hacer casi en cualquier lugar, el grupo ha tenido problemas cuando los espectadores han malinterpretado sus extraños movimientos y el uso de luces multicolores. De hecho, el proceso debe parecerle divertido y quizá cómico a todo aquel que no sabe lo que está sucediendo, ya que el resultado final es sólo visible a través de una fotografía del evento.



Para capturar las imágenes, el colectivo se vale de una cámara Canon EOS 5D Mark II usando una apertura manual, una exposición de entre 10 y 30 segundos y un tripie para dar mayor estabilidad.




Lichtfaktor consigue resultados interesantes con la experimentación de filtros y gracias a técnicas de velocidad de obturación lenta, donde se reflejan las luces y destellos de formas increíbles.


Una vez que se fotografían dibujando formas en el aire [convirtiéndose los creadores en una especie de fantasmas], que sólo se pueden ver una vez hecha la instantánea, editan un clip para contemplar el trabajo final.

LICHTWERKER - Kinospot der Stadtwerke Düsseldorf from LICHTFAKTOR on Vimeo. 

El fundador de Indie Emergente hace un tiempo también creó su grafiti de luz.

lunes, 25 de marzo de 2013

Caracterizando a un cacahuate


Una de las leguminosas más consumida es el cacahuate. Se encuentran en múltiples presentaciones: garapiñados, salados, enchilados, japoneses y tostados, entre otras variedades. De igual forma se ocupa para hacer dulces o mantequillas.



Otro uso de los cacahuates es para aventárselos a los animales en el zoológico, algo que no es muy recomendable, además, ¡dónde dice que es su alimento preferido!



Algunos más prefieren comprar el cacahuate crudo y comenzar la labor de pelarlos. Es como una terapia escuchar el crujido de la cáscara que se parte en dos por el centro y ver dentro esos pequeños granos. Después viene el deslizamiento del cacahuate entre los dedos para quitarle la cubierta color rojo ladrillo, mientras las papilas gustativas empiezan a salivar.


Normalmente estos “desechos” van a parar a la basura. En la industria, las cáscaras se reutilizan para crear combustibles y, en determinados casos, se pueden fabricar muebles combinándolas con madera.



Para el artista Steve Casino, mejor conocido como El Pintor de Cacahuates, la cáscara del cacahuate se ha convertido en la materia prima de sus obras. Gracias a ellas ha podido crear figuras bizarras de celebridades icónicas como Alfred Hitchcock, James Brown, Johnny Cash, The Ramones, Spiderman, la Mujer Maravilla, Andy Warhol y muchas más. Sus obras se han hecho tan famosas que comienzan a cotizarse muy alto: entre 200 y 300 libras esterlinas.



Su forma de trabajar consiste en partir cuidadosamente en dos la cáscara, saca el cacahuate, lija la cáscara, vuelve a pegar las mitades y procede a tomar su pincel para aplicar la pintura acrílica. El proceso puede llegar a tomar hasta ¡10 horas!



Los personajes requieren de brazos, piernas y accesorios que están hechos de madera, bambú y espuma, introducidos por cavidades perforadas con anterioridad. Para que cada una de sus recreaciones parezca lo más real posible, añade el cabello y hasta instrumentos musicales de acuerdo al personaje.



La historia de estas creaciones comenzó cuando Casino, inventor de juguetes, estaba comiendo cacahuates y se percató de tenían una forma muy parecida a él. Tomó una cáscara e hizo un autorretrato sobre la superficie, se la mostró a su amigo y no paraba de reírse de la caricatura.



Para elaborar a cada personaje se toma el tiempo necesario para encontrar el cacahuate que se parezca más a la fisonomía que va a pintar. Este trabajo es de mucha sensación, un don que sólo pocos pueden tener, en el cual no hay fórmulas establecidas, sino corazonadas que siempre son certeras.


Como autorecomendaciones, y para obtener trabajos precisos, Steve Casino contiene la respiración lo más que puede mientras pinta las pequeñas líneas y evita consumir café durante el proceso, para que las manos no le tiemblen.