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jueves, 11 de agosto de 2016

El cabello ilustrado


La decisión de ir a la estética o peluquería se basa en que necesitamos un buen corte de cabello o un peinado para un evento al que vamos a asistir; algunos hombres acuden también para arreglarse la barba.



Lo que es un hecho indiscutible es que vamos ahí a perder cabello o pelo [o como le gusten llamar]. Esas pequeñas y delgadísimas fibras humanas inevitablemente terminan en el piso para después ser barridas y colocadas en en bote de la basura.



También esta el tipo de personas, sobre todo aquellas que tienen el cabello largo y piden algo corto, que solicitan al estilista que se lo guarden porque tendrá otro uso, como una causa social. Algunos estilistas lo piden para venderlo, ya que es reutilizado como pestañas y pelucas.


El barbero/estilista chino Wang Xiaojiu, una vez que atiende a sus clientes, decide dejar el cabello en el piso porque después se convertirá en su materia prima, lo cual no significa que lo vaya a vender, sino que lo ocupa para crear ilustraciones… tal como lo leen: ilustraciones.



Teniendo como lienzo el piso blanco de su trabajo, junta con una tarjeta de plástico todo el cabello y lo va organizando poco a poco hasta que va adquiriendo forma y se se transforma en la imagen de un personaje de la cultura pop.



Las obras de Xiaojiu simulan un trabajo realizado a lápiz sobre papel, sin embargo, se trata de cabello esparcido de manera meticulosa que da vida un arte que pocas veces se ve.


Cada ilustración le lleva por lo menos tres horas de elaboración y es una intervención efímera, porque aunque él no lo quisiera, tiene que destruirla para colocar el cabello en el cesto de la basura.


miércoles, 20 de julio de 2016

El salón de belleza del arte


Para las mujeres [y para uno que otro hombre] ir al salón de belleza es toda una manda que parece que le tienen que pagar a la Virgen de Guadalupe. Los preparativos desde hacer la cita e ir con la idea de lo que se quiere toman su tiempo… bastante tiempo.


Los servicios que ofrecen las estéticas son variados: corte de cabello, peinados, alaciados, luces, transparencias, manicure, pedicure y una gran variedad que engrosan la lista conforme avance el tiempo.


Uno de los más solicitados, de acuerdo a la temporada de la moda, es pintarse el cabello Pocas son las mujeres que están contentas con su tono: las morenas quieren el cabello rubio, las rubias quieren el cabello negro, hay quienes optan por el pelirrojo y las más aventadas por colores más encendidos como el rosa mexicano o morado.


El procedimiento para llevar a cabo el cambio de color ustedes, las mujeres, lo conocen; es muy agresivo para el cabello, pero aún así, siguen empeñadas en la idea de andar al último grito de las revistas del corazón y la moda.


Cabe mencionar que no a todas les queda el tono de tinte que eligieron. Ese es un gran trauma con el cual deben de lidiar, porque entonces deben de esperar un tiempo para cambiarlo o ser más temerarias y volver a jugarse la cabellera con el peróxido.


¿Se imaginan que entrarán a un salón de belleza donde no sólo les van a cambiar la tonalidad, sino que les van a reproducir en la cabeza una obra de arte, literal?


En la ciudad de Kansas hay una estilista arriesgada y con una gran imaginación para cambiar radicalmente el aspecto de sus clientes. Ursula Goff tiene como ocupación colorear el cabello de aquella que se decida a ser otra persona.


El cabello es su lienzo, por extraño que parezca. En él aplica una técnica especial de color obteniendo las tonalidades que desea emular de una pintura famosa, de tal manera que podemos ver un cuadro de Warhol, El Grito de Edvard Munch, La Noche Estrellada de Van Gogh o El Sueño de Picasso, entre otro tipo de obras.


Si quieren saber más de Ursula, además de conocer su técnica por medio de cursos que imparte, den click en su nombre.